Todos los metales en estado sólido tienen la capacidad de ser fundidos y moldeados a través de diferentes métodos según el fin que se requiera, diseñando de esta manera una gran cantidad que productos que le dan valor a la producción del metal en México.

 

Existen diferentes tipos de fundidoras que realizan el proceso de transformación del metal, por ejemplo una de estas máquinas usadas para hacer objetos decorativos, no es la misma que realiza piezas para vehículos. Es por ello que una de las principales distinciones entre las fundidoras es que, unas trabajan con metales ferrosos y otras con no ferrosos.

 

En la siguiente entrada conocerás cuáles son estos metales y sus usos.

 

Metales ferroso y sus usos

 

 

Son muy empleados en la actualidad ya que su proceso de extracción es económico, su principal característica es que poseen el componente hierro. Aunque puede utilizarse por sí solo, se le añaden otros componentes para mejorar su dureza y propiedades, obteniendo otros materiales como:

 

  • El acero: Resulta de la aleación del hierro y el carbono. Es un material muy bueno para usar, ya que es maleable, dúctil, conductor térmico y eléctrico, además se puede soldar con facilidad. El único detalle es que se corroe con facilidad, por eso se recomienda el uso de una capa protectora como el níquel, formando el acero inoxidable.

Mayormente se usa para: vigas, utensilios de cocina, puentes, piezas de carrocería, etc.

 

  • Fundición: Aleación de hierro y carbono. Es un material resistente al desgaste de color gris oscuro, es más económico que el acero, pero no es maleable ni dúctil.

Entre sus usos, podemos mencionar: patas de mesa, alcantarillado, cáscara de motores, partes de maquinaria, etc.

 

  • Hierro forjado: Es la variedad del hierro más comercial y posee poco porcentaje de carbono. Es duro y maleable con muchos otros metales. Sus principales usos son:  fabricación de rejas o cerraduras así como en grandes estructuras de construcción, etc.

 

Metales no ferroso y sus usos

 

 

A diferencia de los anteriores, se refieren a los metales que no contienen hierro dentro de su composición. Algunos de estos son:

 

  • El aluminio: De color plateado y extraído de la bauxita. Es blando, manejable, dúctil y muy usado como conductor térmico y eléctrico. Se usa para: fabricación de aviones, cables de alta tensión, utensilios de cocina y de carpintería, etc.

 

  • El cobre: Es rojizo y con mucho brillo. A partir de este material se obtienen aleaciones como el cobre y latón. Es usado para: tuberías, radiadores, bisutería, bobinas de motores, artesanía, etc.

 

  • El plomo: Es plateado, blando y pesado. Cuenta con plasticidad haciéndolo maleable y dúctil. Puede ser martillado cuando se calienta pero debe ser rápido ya que se enfría rápidamente. Se usa en: la fabricación de armas, baterías, gasolinas, etc.

 

  • El níquel: Es maleable y muy sencillo de usar. Su color es plateado y presenta gran solidez. Entre sus usos: se emplea como protector de otros materiales, en la fabricación de monedas, etc.

 

Ahora que conoces la diferencia entre estos materiales, podrás identificar cómo están hechos tus artículos y activos. En http://www.bessemer.mx/ te ofrecemos estos tipos de materiales para tu empresa  o negocio.